
Soy un profesional de Recursos Humanos que considera a las personas como el valor fundamental de las organizaciones.
Creo en la relación personal y directa, más allá de los problemas superficiales, en la cercanía, la empatía y la confianza, en la absoluta marginación de las políticas tayloristas, así como en la primacía de la conciliación, el diálogo y la motivación como fuentes de productividad.
Pertenecer a una asociación con los valores de la AEDRH y visualizar el trabajo que desde ella se realiza, es para mí un auténtico honor.”


