Una entrevista de trabajo comienza mucho antes de sentarse frente al reclutador. Así lo explica Jorge Calviño, vicepresidente de la Asociación de Directores de Recursos Humanos, en una intervención en el programa Madrid Trabajade Telemadrid. Según señala, todo el proceso —desde la llegada al edificio hasta la sala de espera— forma parte de la evaluación, ya que cada gesto, actitud o comportamiento puede ser observado.
Durante la entrevista, los candidatos también pueden enfrentarse a preguntas inesperadas o aparentemente absurdas. Lejos de buscar una respuesta correcta, estas cuestiones permiten analizar la capacidad de razonamiento, la reacción ante la presión y la forma de estructurar ideas. En este sentido, lo importante no es acertar, sino demostrar criterio y proceso mental.
Además, el comportamiento del entrevistador forma parte de la estrategia: una actitud cercana puede tener como objetivo obtener más información del candidato. Por ello, la preparación, la autenticidad y el sentido común se convierten en factores clave para afrontar con éxito este tipo de procesos.
👉 Puedes ver la entrevista completa aquí


